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DEMOCRACIA

A los pocos días de empezar los movimientos de petición de libertad en los países del norte de

África tuve la certidumbre de que aquí acabaría pasando algo parecido. Pensé que podía tardar meses

o años, pero que sucedería.

Para mí fue una grata sorpresa de que empezara el movimiento Democracia Real YA en

Madrid. Estos días he estado reflexionando sobre lo que está sucediendo así como el

comportamiento de los políticos.

 

Deseo llamar la atención ante el hecho de que ESTA ES LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD para que

llevemos a cabo todos juntos, ciudadanos y políticos, un cambio trascendental en nuestra sociedad.

Es la oportunidad de realizar un cambio pacífico, sin violencia.

 

Tal como están las cosas, no habrá otra oportunidad. Y, si no la aprovechamos lo vamos a

lamentar amargamente. Porque lo que vendrá será una violencia caótica. Será el sálvese quien

pueda.

 

Durante muchas generaciones los que han tenido el poder, tanto el militar, como el político y

el religioso, nos han hecho creer que no somos nadie, que hemos nacido para obedecer y que sin los

que mandan estaríamos perdidos. En otras palabras, nos han estado quitando el poder personal.

 

Tenemos ese poder y vamos a usarlo. Vamos a decidir lo que a nosotros nos conviene y no

vamos a seguir haciendo lo que a los que se otorgan la autoridad nos mandan.

 

Este movimiento va más allá de la política convencional que han establecido los que de verdad

ejercen este poder, que no son los políticos sino las grandes empresas y los grandes bancos.

 

Este movimiento no es una revolución, es un cambio de conciencia. No vamos contra nadie, ni

contra los partidos políticos ni los políticos. Simplemente no estamos de acuerdo en cómo se hacen

las cosas.

 

Es curioso que muchas personas de los partidos mayoritarios apelan al orden. Por favor,

despierten y tomen conciencia del caos a que no ha llevado esto que llaman orden. Estamos viviendo

un caos ocasionado por los especuladores. Los ciudadanos de Islandia, Irlanda, Grecia, Portugal y

España estamos sufriendo los efectos devastadores de estos especuladores. A ellos no les importa el

sufrimiento humano, lo único que les preocupa es aumentar su capital y su poder.

 

En estos momentos estamos a merced de ellos. Sólo si somos capaces de erguirnos de una vez,

levantar nuestras cabezas y decir ¡BASTA! Y exigir a nuestros políticos que se deshagan de sus

compromisos con las grandes corporaciones y bajen a la calle con nosotros, que se pongan a nuestro

lado. Si lo hacen serán bienvenidos, porque habremos comprendido que se han dado cuenta de su

error y que están dispuestos a compartir con nosotros el camino hacia una democracia real y

auténtica.

 

En estos momentos los Mossos están golpeando a la primera fila de los acampados en la Plaça

de Catalunya. Observo que, por la manera en que los golpean, están intentando provocar a los allí

asistentes a que se pongan violentos. Está claro lo que pretende el Conseller Sr. Puig. Por

declaraciones suyas parece que le importa más la posible celebración de los seguidores del Barça que

el esfuerzo de los ocupantes de la plaza para la democracia. O, al menos, esta parece ser su excusa.

 

Sr. Puig, es muy feo esto que está haciendo. Sin embargo, todavía está a tiempo de rectificar.

Incluso en el caso de que finalmente haya hecho desalojar Plaça Catalunya por la fuerza bruta. Baje a

la calle y únase a nosotros. Ni se imagina lo bella que puede ser la vida desde la cooperación, el

respeto hacia la opinión de los demás y lo que uno se enriquece escuchando las opiniones de los que

no piensan como nosotros. Esta, Sr. Puig, es la verdadera y real democracia. Lo demás, Sr. Puig no es

política, es chapapote político.


carta de Josep MªFigueres